Nucleoeléctrica Argentina dejó sin efecto los proyectos Candu y Hualong, que incluían la cuarta central nuclear prevista en el Complejo Atucha. La decisión alcanza directamente a Lima: el plan anunciado en 2022 contemplaba una inversión de US$ 8.300 millones, 1.200 MW de potencia y más de 7.000 empleos durante la construcción.
El proyecto Atucha III quedó formalmente cancelado. La resolución fue adoptada en una asamblea de accionistas de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) realizada el 23 de septiembre y se conoció públicamente en los últimos días a partir de las actas relevadas por distintos medios nacionales.
Según la documentación citada por Página/12 y la información publicada por Ámbito, la empresa estatal resolvió “dejar sin efecto los proyectos Candu y Hualong”. Como fundamento se consignaron la falta de asignación de recursos económicos y la imposibilidad material de cumplimiento en el marco de la emergencia pública.
Un proyecto de gran impacto para Lima
Atucha III había sido contratada en febrero de 2022 con la Corporación Nuclear Nacional China (CNNC). La central, de tecnología HPR-1000, se instalaría en el Complejo Nuclear Atucha, en Lima, partido de Zárate, y tendría una potencia eléctrica bruta de 1.200 MW.
La presentación oficial de 2022 estimaba una inversión de US$ 8.300 millones, una integración cercana al 40% de proveedores nacionales y más de 7.000 puestos de trabajo directos durante el pico de construcción. Por esa escala, la cancelación no es sólo una decisión de política energética nacional: también modifica una expectativa de empleo, actividad económica y desarrollo industrial para Lima y toda la región.
Qué podría pasar con parte del predio
En la misma asamblea, siempre según las actas difundidas, se declaró de “interés empresarial” una iniciativa diferente y se autorizó al directorio a avanzar con los pliegos de una licitación pública para un reactor de menor escala financiado íntegramente con capital privado.
La inversión estimada para esa alternativa sería de US$ 1.203 millones y requeriría otorgar un derecho real de superficie sobre 12 hectáreas del sector reservado para Atucha III. La documentación plantea además la posibilidad de que NA-SA asuma la operación y el mantenimiento de la futura planta.
Ese procedimiento no significa que el nuevo reactor ya esté adjudicado ni que su construcción haya comenzado. Para que avance deberán definirse y aprobarse los pliegos, realizarse la licitación y cumplirse las autorizaciones técnicas y regulatorias correspondientes.
La diferencia con las obras de Atucha I
La cancelación de Atucha III no implica el cierre del Complejo Nuclear Atucha ni afecta por sí misma el proyecto de extensión de vida de Atucha I. Esa central atraviesa una parada programada de reacondicionamiento para volver a generar energía y prolongar su operación por otros veinte años.
Se trata, por lo tanto, de procesos distintos: por un lado, queda sin efecto la nueva central de 1.200 MW acordada con China; por otro, continúan los trabajos sobre Atucha I y queda abierta la posibilidad de una iniciativa privada de menor escala dentro del predio.
Fuentes
- Página/12: actas de la asamblea de accionistas de Nucleoeléctrica.
- Ámbito: cancelación y nuevo esquema previsto para el predio.
- Argentina.gob.ar: anuncio oficial y características originales de Atucha III.

