lun. Oct 12th, 2026
Magnifying glass resting on a closed leather-bound notebookLa causa por la muerte de Tomás Rojas está a cargo de la UFI N.º 1 de Ezeiza. Imagen ilustrativa.

Tomás Ezequiel Rojas tenía 22 años. El enfrentamiento comenzó dentro de un local bailable y continuó cerca de la estación ferroviaria. Hay cuatro jóvenes detenidos y la Justicia intenta determinar la responsabilidad de cada uno.

Una pelea entre dos grupos de jóvenes terminó con el asesinato de Tomás Ezequiel Rojas, de 22 años, durante la madrugada del domingo en la localidad bonaerense de Ezeiza.

De acuerdo con la reconstrucción preliminar de los investigadores, el conflicto comenzó dentro del boliche Egipto. Tras ser retirados del lugar, los grupos volvieron a encontrarse unas quince cuadras más tarde, en la zona de Presidente Perón y French, cerca de las vías del ferrocarril Roca.

El ataque y la investigación

En ese segundo enfrentamiento comenzaron a arrojarse piedras. Una de ellas impactó en la cabeza de Rojas y le provocó la muerte en el lugar. La víctima era oriunda de Cañuelas.

El análisis de cámaras de seguridad permitió identificar a varios de los participantes. El trabajo del Grupo Táctico Operativo (GTO) y la Departamental de Investigaciones (DDI) derivó en la primera detención y en tres allanamientos realizados en Monte Grande, donde fueron aprehendidos los otros sospechosos.

En total hay cuatro jóvenes detenidos, de entre 18 y 23 años. Uno de ellos está señalado de manera preliminar como el presunto autor material del ataque, aunque la investigación todavía debe establecer qué participación tuvo cada detenido.

La causa fue caratulada como homicidio y quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 1 de Ezeiza, conducida por la fiscal Florencia Belloc. Al momento de esta actualización no existe una condena ni una determinación judicial definitiva de responsabilidades.

Una pelea que continuó fuera del boliche

Los investigadores descartaron inicialmente que el episodio hubiera comenzado como un intento de robo. La principal hipótesis sostiene que fue la continuidad de una discusión iniciada dentro del establecimiento bailable.

El caso vuelve a poner bajo discusión la violencia grupal en las salidas nocturnas y los dispositivos de prevención que deberían impedir que un conflicto iniciado dentro de un local continúe en la vía pública.

Fuentes: LA NACION, TN, El Diario Sur y eltrece.

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